Memorias de La Tri, la capitanía con Mourinho y el futuro del fútbol ecuatoriano.
El histórico jugador ecuatoriano, Antonio Valencia, ofreció una entrevista íntima y reveladora donde repasó los momentos más trascendentales de su carrera. Desde sus humildes inicios observando a la selección en una garita militar, hasta portar la cinta de capitán en el todopoderoso Manchester United, el «Toño» no se guardó nada. Además, analizó el presente de la selección nacional, opinó sobre Enner Valencia y dejó clara su contundente postura sobre los jugadores nacionalizados.
De la garita militar al debut soñado
Los inicios de Valencia con la camiseta tricolor parecen sacados de un guion de cine. A los 16 años, mientras entrenaba en una escuela militar, la única forma que tenía de ver los partidos de Ecuador era desde la garita del guardia. Poco tiempo después, ese joven soñador pasó a ser el protagonista.
Valencia recuerda con gran emoción su convocatoria bajo el mando del profesor Luis Fernando Suárez. «Cuando veo que el profesor pone los 11 y me pone de titular, yo dije: ‘No, esto sí va de verdad'», relató el exjugador, recordando cómo lloró de felicidad junto a su familia, muy futbolera y orgullosa. En aquel partido, a pesar de ir perdiendo 2-0 y temer ser sustituido, Valencia anotó un gol crucial que le dio la confianza necesaria para consolidarse y ayudar a la remontada del equipo. En esa etapa, destacó el apoyo incondicional de Édison Méndez, a quien considera un espejo y un gran amigo desde sus días en El Nacional.
El análisis de La Tri: La falta de un ‘9’ y la paciencia
Como un hincha más que sufre y grita desde casa junto a su padre —ambos autodenominados «entrenadores frustrados»— Valencia analiza el presente de La Tri. Elogia el trabajo de Enner Valencia en mundiales y eliminatorias, pero señala una carencia clara: «Sí le falta alguien que lo acompañe […] un delantero nato arriba». El «Toño» sugiere que Enner podría rendir mejor jugando por fuera, asistiendo a un centrodelantero.
Sin embargo, Valencia es crítico con la impaciencia del entorno y las decisiones de los clubes locales. Asegura que en Ecuador falta paciencia para formar y consolidar delanteros jóvenes, criticando la tendencia de los equipos de traer extranjeros en lugar de darle la oportunidad al jugador ecuatoriano que, con trabajo, podría aportar a la selección. Aun así, aplaude los proyectos de clubes como Independiente del Valle, Orense, Mushuc Runa y Aucas, que están invirtiendo en las divisiones formativas.
El legado en Europa y el «XI ideal»
Valencia se enorgullece del brillante presente de jóvenes ecuatorianos en Europa, mencionando a figuras como Piero Hincapié en Alemania, Moisés Caicedo en el Chelsea, Willian Pacho y Gonzalo Plata. Para el «Toño», estos chicos son «muy correctos» y están dejando las puertas abiertas para futuras generaciones.
Al ser consultado sobre si él fue quien abrió esas puertas, Valencia mantiene su característica humildad y da el crédito a pioneros como Ulises de la Cruz, Édison Méndez y el «Tin» Delgado, quienes llegaron antes a Inglaterra. Esta misma humildad se reflejó al momento de armar su once ideal histórico de Ecuador: aunque nombró a leyendas como Pancho Cevallos, Iván Hurtado, Pervis Estupiñán, Carlos Tenorio y Moisés Caicedo, decidió excluirse a sí mismo diciendo: «Yo me quedo en la banca».
Mánchester United: El «Padre» Ferguson y el capitán de Mourinho
Su paso por Inglaterra dejó huellas imborrables. Valencia recordó a su histórico entrenador (Sir Alex Ferguson) como una figura paterna que le enseñó no solo de táctica, sino a «portarse bien» y hacer las cosas correctas fuera de la cancha.
Pero uno de los mayores orgullos de su carrera llegó de la mano del técnico portugués José Mourinho. «Mourinho me dio la oportunidad de ser capitán de un equipo tan importante como el Manchester, para mí era un orgullo y para mi familia», confesó Valencia, destacando que el estratega portugués siempre cumplió su palabra y demostró ser una persona muy respetuosa y seria.
Las espinas clavadas: El Mundial 2014, el ‘Chucho’ Benítez y los nacionalizados
No todo en la carrera de Valencia fue alegría. El exjugador confesó que su mayor arrepentimiento fue la tarjeta roja que recibió contra Francia en el Mundial de 2014, un error que no volvería a cometer. Asimismo, el dolor de no clasificar al Mundial de 2010 con una gran generación aún sigue latente.
Uno de los momentos más emotivos de la charla fue el recuerdo de Christian «Chucho» Benítez. Valencia lo describió como una persona vital para el grupo, que siempre irradiaba alegría y mantenía unido al equipo organizando asados y comidas. «Fue muy duro estar en el Mundial sin él», admitió. Entre sus cuentas pendientes en lo deportivo, lamenta las constantes lesiones y no haber podido ganar un título con la selección mayor, como una Copa América, algo que espera que la actual generación logre.
Finalmente, al tocar uno de los temas más debatidos del fútbol ecuatoriano moderno, la inclusión de jugadores nacionalizados, Valencia fue tajante: «Ecuador tiene que jugar con ecuatorianos, como lo hace Argentina, como lo hace Brasil. Ese es mi pensamiento».
El «Toño» se despide soñando en grande: espera que la selección actual llegue a la final de un Mundial y confía plenamente en que, con unión, todo es posible. Mientras tanto, planea compartir su legado con la afición a través de un futuro museo donde exhibirá sus preciadas camisetas y unos desgastados pero hermosos zapatos blancos que lo acompañaron tanto en la Selección como en el Manchester United.







