En un partido carente de emociones, cortado y dominado por el juego físico, Barcelona SC sufrió un duro tropiezo al caer 0-1 ante Argentinos Juniors en el Estadio Monumental, por la ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores. Un gol en los minutos adicionales castigó al «Ídolo», que ni jugando con un hombre de más durante casi media hora logró imponer su estilo de juego, obligando a César Farías y sus dirigidos a buscar una auténtica hazaña en La Paternal.
Resumen del partido
Para el espectador neutral, el encuentro fue un somnífero en toda regla; para el hincha torero, 95 minutos de frustración. Barcelona arrancó con Darío Benedetto en punta, apoyado por T. Martínez, Joao Rojas y «Tito» Villalba, pero el equipo jamás encontró la manera de dañar el arco rival. Las estadísticas explican en gran medida el desarrollo del partido:
-
En su propia casa, Barcelona fue dominado en la posesión de balón, registrando apenas un 36% frente al 64% del «Bicho». Esto es ampliamente inusual, debido a que Barcelona, en casa, suele dominar la posesión del esférico y asfixiar a sus rivales.
-
Ofensivamente, el equipo ecuatoriano generó apenas 6 disparos en todo el partido, de los cuales solo 3 fueron a portería. Por su parte, el equipo argentino fue aún más conservador con 3 remates totales y solo 1 al arco, que curiosamente fue el del gol.
-
El partido fue trabado y lleno de faltas, con Barcelona recibiendo 3 tarjetas amarillas (Báez, Céliz y Rojas) y cometiendo 6 faltas, mientras que la visita cometió 5 infracciones.
El punto de inflexión que debía despertar al «Ídolo» llegó al minuto 65, cuando Francisco Álvarez vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada que fue ratificada por el VAR. Lejos de acorralar al rival, los ingresos de J. Gómez, Miguel Parrales, J. García y Sergio «Toto» Núñez no aportaron en absoluto.
El desastre canario se agravó al minuto 91, cuando Diego Porcel, quien había ingresado al cambio, armó una jugada individual que culminó con un remate al palo izquierdo y adentro, sellando el 0-1 definitivo. Como si no fuera suficiente, sobre el pitazo final, Sergio Núñez volvió a ser el villano al fallar un cabezazo claro que hubiese significado al menos rescatar el empate en casa.

¿Qué significa esto para Farías considerando que es matar o morir en Argentina?
Este partido no solo es una derrota dura, es un golpe directo a la mandíbula de la «Cultura de Boxeador» que propuso César Farías en su rueda de prensa de presentación. El técnico venezolano apostó por salir a buscar el partido de local, pero el equipo pecó de falta de creatividad, sin lograr que Céliz y Quiñónez controlaran el mediocampo. El escenario ahora es de máxima tensión debido a que están obligados a ganar en La Paternal, una de las canchas más difíciles y cerradas del continente. Farías se jugará gran parte del año torero en 90 minutos y deberá replantear si esta filosofía sirve cuando va perdiendo en el marcador global.
¿Qué esperar de Barcelona para la vuelta en Argentina?
Argentinos Juniors es un equipo al que ya es difícil marcarle un gol, y de local, su «bloque bajo» será aún más complejo de quebrar. Barcelona tendrá que arriesgar desde el primer minuto, recuperar la posesión del balón que hoy perdió en todos los frentes y depender de una noche inspirada de «Tito» Villalba o Joao Rojas para destrabar la zaga argentina. Además, la presión recaerá en jugadores como Darío «Pipa» Benedetto, quien hoy estuvo desconectado y tendrá que sacar a relucir su experiencia en Libertadores.







