El 9 de octubre de 2005, Lionel Messi disputó su primer partido como titular con la Selección Argentina. Aquel día, ante Perú y con apenas 18 años, comenzaba una historia que terminaría convirtiéndose en una de las más importantes del fútbol mundial. Desde entonces, pasaron más de dos décadas en las que Messi vivió prácticamente todo con la Albiceleste: goles inolvidables, asistencias, récords, derrotas dolorosas, finales perdidas, críticas y momentos en los que el sueño de conquistar un título con Argentina parecía cada vez más lejano. Sin embargo, nunca dejó de intentarlo y, con el paso de los años, aquel joven que daba sus primeros pasos terminó convirtiéndose en el líder y capitán de una generación.
La recompensa llegó después de tantos años de espera. En 2021 conquistó su primer gran título con la Selección Mayor al ganar la Copa América, y un año después levantó la Finalissima. Pero el momento que marcó para siempre su historia llegó en Qatar 2022, cuando Messi llevó a Argentina hasta la Copa del Mundo y consiguió el trofeo que tanto había perseguido durante su carrera. En 2024 volvió a celebrar un título con la Albiceleste al conquistar nuevamente la Copa América, consolidando una etapa dorada para la Selección y dejando su nombre definitivamente ligado a algunos de los momentos más importantes de la historia del fútbol argentino.
El 19 de julio de 2026 llegó el final de una era. Messi disputó su último partido con Argentina después de más de 20 años defendiendo la camiseta de su país, dejando detrás 207 partidos y 125 goles con la Selección. Pero su legado va mucho más allá de cualquier estadística: está en los millones de argentinos que celebraron sus goles, en las lágrimas compartidas después de las derrotas, en los abrazos de sus compañeros y en la emoción de verlo finalmente levantar la Copa del Mundo como capitán. Desde aquel 9 de octubre de 2005 hasta aquella última noche de 2026, Messi escribió una historia que será difícil de repetir. Gracias por cada partido, cada gol, cada alegría y cada momento. Te vamos a extrañar, capitán.







