El cuadro parisino logró darle la vuelta a un 2-0 en contra gracias a una actuación consagratoria de Désiré Doué, quien saltó desde el banco para liderar la victoria 2-3 en la ida de los playoffs de la Champions League.
Un arranque terrible para el PSG
El partido en el Stade Louis II comenzó de manera inesperada. Apenas al primer minuto de juego, Folarin Balogun madrugó a la defensa parisina para poner el 1-0 y encender las alarmas en el equipo de Luis Enrique. Aunque el PSG se adueñó del balón rápidamente (llegando a registrar un 75% de posesión) y generó opciones claras en los pies de João Neves, la falta de contundencia les costaría caro.
Rozando el minuto 18, un error garrafal de Marquinhos en salida provocó una triangulación del Mónaco que finalizó nuevamente Balogun, venciendo al portero Safonov para el 2-0. El enojo parisino se agravó cuando, dos minutos después, Khvicha Kvaratskhelia fabricó un penal que Vitinha terminó errando ante una gran atajada de Philipp Köhn.
El héroe que vino desde la banca
El punto de inflexión llegó al minuto 26 por una lesión. Ousmane Dembélé tuvo que abandonar la cancha por una molestia muscular, cediendo su lugar a Désiré Doué. Dos minutos después de ingresar, coronó una espectacular jugada gestada por «Kvara» y Barcola para firmar el descuento con un remate letal dentro del área.
El PSG mantuvo la presión constante ante un Mónaco que defendía hasta con diez hombres. Esa insistencia rindió frutos al minuto 40, cuando Achraf Hakimi aprovechó un rebote del portero Köhn tras un disparo de Doué, sellando el 2-2 antes del descanso y condimentando un partidazo en el Principado.
La roja que sentenció al Mónaco
La segunda mitad arrancó con Aleksandr Golovin viendo la tarjeta roja al 48′ tras una dura entrada sobre Vitinha, confirmada por el VAR. Con un hombre de más, el dominio del París Saint-Germain acentuó el monólogo. La remontada se concretó al minuto 66 tras una jugada de Kvaratskhelia y Zaire-Emery que movieron los hilos hasta encontrar nuevamente a Doué, quien definió en la zona caliente para sentenciar la épica.
En los minutos finales, con el ingreso de Lee Kang-in y Gonçalo Ramos, el PSG perdonó varias chances; Vitinha mandó un balón a la tribuna con el arco a disposición y el propio atacante surcoreano casi marca un gol olímpico. Sin embargo, el pitazo final confirmó el triunfazo parisino, que regresa a casa con medio boleto a los octavos de final.







